Yo si sé, el dolor que quienes por agotmiento padecen y sucumben bajo el yugo majestuoso de la agobiante fantasía, que algunos llaman vida. No es la gota más infeliz que el hombre del presente. No es el hombre del presente más infeliz que el de antaño, no colma, ni frustra el tribunal del destino con mayor desdén que en aquellos años Helenicos. Por tanto, la lucha por la grandeza es la de todos, aunque la victoria no tenga por bien repetir la frase. Son todos los hombres iguales en deberes y derechos, por tanto en términos absolutos, mas no mi jovén amigo en relativos, pues la sensibilidad que demuestra la admiración por los nímios aspectos ha de ser la luz con mayor brillo del prisma. Y, por tanto, el escape de las redes que sobreteje la matriz. Con agrado saludo tus palabras y me despido con no algo menos de cortesanía.miércoles 27 de febrero de 2008
Ricardo responde...
Yo si sé, el dolor que quienes por agotmiento padecen y sucumben bajo el yugo majestuoso de la agobiante fantasía, que algunos llaman vida. No es la gota más infeliz que el hombre del presente. No es el hombre del presente más infeliz que el de antaño, no colma, ni frustra el tribunal del destino con mayor desdén que en aquellos años Helenicos. Por tanto, la lucha por la grandeza es la de todos, aunque la victoria no tenga por bien repetir la frase. Son todos los hombres iguales en deberes y derechos, por tanto en términos absolutos, mas no mi jovén amigo en relativos, pues la sensibilidad que demuestra la admiración por los nímios aspectos ha de ser la luz con mayor brillo del prisma. Y, por tanto, el escape de las redes que sobreteje la matriz. Con agrado saludo tus palabras y me despido con no algo menos de cortesanía.
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